Historia
Porque para Dios no hay nada imposible. (Lucas 1:37)
Todo empezó con un sueño, aparentemente una semilla que nunca iba a germinar.
En el año 2006 un grupo pequeño de jóvenes tuvimos la necesidad de buscar a Jesús, eran tan grande los problemas que teníamos: espirituales, económicos y familiares, estos problemas nos alejaban completamente de nuestro amigo Cristo Jesús, habíamos perdido la llave que abre la puerta del cielo, el Señor puso en el corazón de un compañero contagiarnos del poder de la oración.
Eran las 4:00 A.M. frente a un altar rodeado de naturaleza, donde de rodillas suplicamos y clamamos a Jesús que nos mostrara con que propósito estábamos en esta tierra, ese día fue completamente diferente, encontramos una paz que hacía que nuestros problemas fueran más fáciles de llevar, y fue en ese momento donde comprendimos que debíamos contarles a otros lo que Jesús podía hacer en la vida de aquellos que le buscan y le reciben en su corazón.
No paso mucho tiempo desde que Jesús empezó a crecer dándose a conocer con el nombre “Grupo de Oración”. Los jóvenes buscaban cada vez más a Jesús, los sábados de madrugada había algo que llamaba la atención de los jóvenes y nos dábamos cuenta que cada vez éramos más, luego tomamos la decisión de ya no ser un grupo de oración en nuestra comunidad, sino poder alcanzar aquellos jóvenes que tienen problemas similares a los nuestros, fue ahí donde recibimos el nombre de “Jóvenes Misioneros”, empezamos a trabajar por el Señor pero no teníamos los medios para transportarnos, ni el dinero necesario, mucho menos el material para llevar a cabo esta misión, pero el Señor a dicho en su palabra “EL JUSTO VIVIRÁ POR LA FE” (Romanos 1:17) fue así como el Señor hizo el milagro a través de aquellas personas que nos patrocinaron.
Para nosotros era un logro pero el Señor es bueno con sus hijos aquellos que hacen su voluntad, el tenia algo más que nuestros ojos no podían ver y surgió un medio, una página en la Internet, fue algo que nos impresionó y a la vez nos asusto, porque no teníamos el equipo necesario y empezamos a orar, no pasaron muchos días y a través de una integrante que nos dio una sorpresa, el equipo no es el problema para llevar a cabo este proyecto, y se cumplió lo dicho por las escrituras “PARA DIOS NO HAY NADA IMPOSIBLE” (Lucas 1:37). Hoy en día estamos predicando el evangelio a través de la Internet y te hacemos este llamado a ti que lees esta historia, el Señor murió por todos y tiene un propósito para cada ser humano, te invitamos para que seas parte de nuestro grupo (JAI911.COM) y así poder terminar la obra que el Señor nos ha encomendado. Éxito en todo y recuerda que hay un grupo de jóvenes que ora por ti.
Nuestra Visión
Como jóvenes Adventistas diariamente nos proponemos crecer en nuestra vida espiritual y atraer mas almas a los pies de Cristo, sin embargo el enemigo trabaja también y por eso existe este medio para que nosotros podamos orar por tus peticiones y ayudarte a resolver tus dificultades.
